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de Gabriele Nr. 3

Las Empresas de Cristo,
conducidas por cristianos originarios
conforme al sentido del
Sermón de la Montaña de Jesús



Después de que el camino al Reino de Dios, que está dentro del hombre, fuera enseñado con muchos detalles durante un tiempo, de forma que se podía partir de una cierta base de conocimientos espirituales y de una experiencia práctica y concreta en el camino, el Cristo de Dios se dirigió a los hombres y les manifestó que el Sermón de la Montaña, que El enseñaba en todos sus detalles, puede ser vivido si hay personas que se reúnen como hermanos y hermanas y viven y trabajan juntos en Su Espíritu. Algunos hermanos y hermanas se juntaron en comunidades para vivir y fundaron las empresas de Cristo para hacer visible en el puesto de trabajo el Sermón de la Montaña en la vida diaria.

En el transcurso de este desarrollo surgió la comunidad con Cristo. Cada sábado tuvo lugar la cena festiva, la cena con el Señor. Hombres y mujeres en el Espíritu de Dios le dieron al Cristo de Dios el sí para fundar empresas y conducirlas en el sentido del Sermón de la Montaña. Con motivo de esa promesa, surgió la Comunidad de la Alianza, Nueva Jerusalén. Esta es una unión libre de personas que, al igual que yo, le han dicho sí a Cristo.

Una comunidad en y con Cristo es como una gran fami­lia. Para esta familia en Cristo existe el libro de familia, el Orden de la Comunidad. En el transcurso de meses y años se añadieron cada vez más personas a ella. Ninguna de ellas fue obligada a venir ni a ninguna se le ha retenido ni se le retiene cuando se quiere volver a ir, cuando rompe el sí que le ha dado a Cristo dentro de la comunidad de her­manos que participan de las mismas metas.

Vida Universal es la enseñanza y la base para la comunidad y para la vida según el Sermón de la Montaña. Sin embargo, es y seguirá siendo la obra de enseñanza y aclaración que irradia el Camino Interno a todo el mundo.

En muchos países de la Tierra se han reunido y se reúnen personas que, sin atadura a la obra del Eterno y mucho menos a mí, Su instrumento, siguen el Camino Interno y colaboran en la difusión del mensaje de Dios. Desde que el mensaje del Eterno va a todo el mundo, el Cristo de Dios me denomina Su instrumento, Su profetisa y también Su mensajera.

Vida Universal no posee ninguna empresa. En el transcurso de ya casi 30 años Vida Universal es conocida por innumerables personas en toda la Tierra como la obra divina espiritual, la obra de la verdad eterna y de la vida, donde  las personas encuentran al Espíritu del Cristo de Dios en sí, en su interior y desarrollan con Cristo el reino del interior. Las personas que se sienten en Su Espíritu rezan juntas en silencio, cada una como lo siente en su corazón. Le piden al Cristo de Dios en ellas ayuda, apoyo y sanación. Cada vez más seres humanos en este país y en el extranjero aprenden a encontrarse acogidos en Cristo y a sentirse en Él en su hogar.

Repito: Vida Universal no posee empresas. Se trata de una obra de enseñanza y aclaración en la que los seres humanos también encuentran el Camino Interno. No es Vida Universal la que funda las empresas, sino las personas que aceptan las enseñanzas del Sermón de la Montaña son las que fundaron y fundan empresas. Yo actúo en Vida Universal como el instrumento de Dios.

 Después de casi 30 años en los cuales estoy al servicio del Todopoderoso, puedo declarar abiertamente y conforme a la verdad, que en este largo período de tiempo en el que me he encontrado con muchas personas, no he atado a mí ni a una sola de ellas. Yo soy sólo una que llama en el desierto, que es el mundo, que llama la atención de los seres humanos sobre Jesús, el Cristo, quien vive en todos los hombres y en todas las formas de vida. Cada persona puede confiarse al Cristo de Dios en su interior y seguir Sus huellas, pero nadie debe seguir a un ser humano, sobre todo si éste está adherido a una casta sacerdotal.

En estos casi 30 años de obrar divino seguí siendo yo, Gabriele, la hermana entre mis hermanos, que me llaman también Gabi. Dios, el Todopoderoso, me llamó y me llama Su profetisa y mensajera. Eso no me lo he asignado yo jamás. Yo me llamo a mi misma Gabriele. Así lo dije siempre, y lo dicho, dicho está.

 

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