La familia de ovejas lleva ya algún tiempo en el “Hogar para los animales”. El estado de salud de las madres ovejas se ha mejorado notablemente. Los pequeños corderos alborotan vivarachos por el establo, para luego volverse a acurrucar pegados unos a otros bajo las lámparas de infrarrojos.
Pero eso no es todo, pues pronto el pequeño rebaño se trasladará a su hogar definitivo en las tierras pacíficas, donde estará seguro y tendrá mucho espacio vital. Para él se está construyendo ahora allí un establo grande en el que otras muchas ovejas se sentirán acogidas y encontrarán su hogar.
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