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El mensaje amenazante de
la Iglesia se hunde.
El mensaje de la Buena Nueva
del Espíritu universal surge con fuerza



Jesús, el Cristo, el Espíritu profético del cristianismo originario, ha extendido un poderoso arco en el tiempo actual a través de la palabra profética. Vida Universal en todo el mundo significa que el Espíritu eterno universal, Dios en Jesús, el Cristo, ha traído a este mundo una obra omniabarcante. Su irradiación se incrementa en las personas de buena voluntad. Este gran arco es como un poderoso arco iris que se extiende alrededor de la Tierra con todas las facetas de la luz interna. Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, no fue ningún sacerdote. Su enseñanza fue y sigue siendo el nivel espiritual más elevado que El nos trajo desde el SER eterno. En el SER supremo no existen las Iglesias, por ello Jesús no fundó ninguna. Por ser Jesús de Nazaret un espíritu proveniente del Espíritu eterno, de la perfección, no tuvo ningún título ni poseyó medios y tampoco nombró ningún “alto clero“.

Jesús, el Cristo, habló de seguirle a El. El quería que Su enseñanza fuera puesta en práctica. Solamente realizándola surge el anunciado Reino de Paz de Jesucristo. Todas las Iglesias externas son instituciones llenas de tradiciones, ritos, dogmas, credos y cosas similares. Donde está implantada la tradición no solamente hay estancamiento sino que se da un retroceso. Y eso lo vivimos hoy en día en las Iglesias institucionales fundadas por hombres.

El Espíritu de Dios no se deja aprisionar en los clichés que la casta sacerdotal del tiempo de Jesús y la casta sacerdotal del tiempo actual quisieron y siguen queriendo imponer mediante promulgaciones institucionales.

Donde haya personas siguiendo a Cristo, poniendo en práctica lo que Jesús enseñó, éstas se encontrarán directamente en la corriente cristiano originaria que ya después de Cristo se movía en el espíritu profético. Se cuenta de los primeros cristianos que algunos tenían el don de la sanación, otros el de la profecía. En todos los tiempos ha habido personas iluminadas y místicos, han habido movimientos cristianos que se liberaron de las coacciones de la conducción dogmática y ritual de la Iglesia, para seguir solamente al Nazareno, lo que significa cumplir paso a paso Su enseñanza, no la enseñanza del „alto clero“ institucional. Los bogomilos, cátaros, valdenses y otros siguieron al gran Espíritu y se esforzaron en honrar a Jesús el Cristo y no a las instituciones. Por esto, muchos de ellos fueron torturados hasta la muerte en tiempos de la Inquisición.

También en la actualidad existen personas que de nuevo se unen directamente a la enseñanza de Jesús de Nazaret y al cristianismo originario; también en la actualidad habla de nuevo el Espíritu profético a través de una mujer cuyo nombre terrenal es Gabriele. Por medio de ella ha surgido una gran obra de manifestaciones que es difundida en todo el mundo mediante numerosos libros, cassettes, CDs y cientos de emisoras de radio.

El Espíritu profético, el Cristo de Dios, nos ha dado una visión de las poderosas leyes de la vida eterna que rigen eternamente. Desde hace 27 años y aún en la actualidad viene enseñando sobre esta gran Existencia cósmica, que vendrá a la Tierra y traerá el Reino de Paz a los hombres que estén caminando hacia la paz.

Jesús, el Cristo, enseñó y continúa enseñando la ley eterna, la ley omniabarcante. El instruyó y continúa instruyendo a cada hombre sobre la ley de causa y efecto. Jesús, el Cristo, y los mensajeros celestiales han enseñado el Camino Interno para desarrollar las siete fuerzas básicas del SER en el alma, camino que trae libertad, alegría, éxito en lo interno y paz a los hombres que desarrollen el amor por el Espíritu eterno omniabarcante. De esta manera el hombre se vuelve sano, feliz y pacífico, para poder formar el Reino de la Paz que ya anunciaron los profetas del Antiguo Testamento y Jesús, el Cristo.

En este poderoso arco extendido por todo el mundo, comparable con el arco iris que ya fue anunciado en tiempos de Noé, y a través de personas que se esfuerzan en seguir a Jesús, el Cristo, el gran Espíritu fundó instalaciones sociales de utilidad pública, instalaciones médicas y una agricultura en armonía con la naturaleza y sin cría de ganado para explotación, una agricultura que con un cultivo pacífico produce alimentos totalmente naturales y los hace llegar a otras personas a través de mercados y de una empresa de venta por correo.

Jesús, el Cristo, continúa enseñando el Camino Interno en la actualidad a través de Su profetisa. Mediante las emisiones de radio llega a todo el mundo, y en toda la Tierra hay personas que lo recorren. Su palabra, que en el poderoso arco del YO SOY EL QUE SOY fluye por toda la Tierra, llega a todos los hombres de buena voluntad.

La enseñanza de Jesús de Nazaret fue y sigue siendo una enseñanza absolutamente libre, libertad que se encuentra en la palabra: „¡Sígueme!“. Jesús no obligó a nadie a creer en la palabra de Dios. El enseñó el camino hacia el Padre eterno y lo continúa enseñando actualmente como el Cristo de Dios. No coacciona a ninguna persona, no lo hizo siendo Jesús, ni lo hace como Cristo en la actualidad. Esto significa que tanto hoy como ayer quien quiera aceptar Su enseñanza recorre el camino del Sermón de la Montaña y de los Diez Mandamientos, es decir, sigue a Jesús, el Cristo. En la enseñanza de Jesús, el Cristo, está la base del Reino de Paz. Quien viva paso a paso la enseñanza pacífica de Jesús, el Cristo, es decir, quien la cumpla, colaborará en la construcción del Reino de Dios en la Tierra.

Muchos cristianos originarios de hoy se esfuerzan en seguir a Jesús, el Cristo, para que pueda abrirse camino Su Reino de Paz, que se hace sentir en primer lugar en el corazón de aquellos que cumplen Su enseñanza paso a paso. Nosotros, los cristianos originarios seguidores del Nazareno, no tenemos ni dogmas ni ritos, no estamos atados ni a ceremonias ni a una profesión de fe. Nos sentimos libres en el espíritu del Nazareno, de Jesús, el Cristo, que es el Redentor de todos los hombres y de todas las almas.

Jesús, el Cristo, que es el Médico y Sanador Interno, fundó el Centro mundial de oración de sanación y sanación de fe que irradia sobre la Tierra desde el arco luminoso del SER.

Jesús, el Cristo, logra su culminación en la Fundación Gabriele, la obra de Saamlín del amor al prójimo animal y a la naturaleza, pues en ella la ley de la vida, el amor, ocupa el primer lugar.

Las personas en el Espíritu universal de Vida Universal que se esfuerzan en cumplir los Diez Mandamientos de Dios y el Sermón de la Montaña de Jesús según su sentido, tienen valores elevados, una ética y moral elevadas.

 

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