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Dios es libertad



Dios es libertad. El no nos obliga a hacer nada. Por eso, nosotros tampoco deberíamos de hacer presión a otras personas, ni en las cosas pequeñas, ni en las grandes. Esto también es válido para las cuestiones de fe, de religión. Tanto si se trata de la religión interna como de la externa, no se debe de ejercer ningún tipo de presión. Cada uno ha de decidir libremente cómo quiere dirigirse a Dios, y si es que lo quiera hacer. Así lo hace Dios con nosotros. El nos deja decidir libremente, pero Su Voluntad es que volvamos a cumplir Su Voluntad y estemos de nuevo con El.

Deberíamos recordar con frecuencia que Dios desea de todo corazón que no nos torturemos, que no suframos, sino que estemos con El, en la luz, en el amor. Dios, nuestro Padre, nos envió a Su hijo para que conozcamos el camino hacia el amor, para que encontremos el amor. Y, ¿qué es lo que nos indicó Jesús, el Cristo? El dijo : « El Reino de Dios está dentro de vosotros ».

El hecho de que el Reino de Dios esté dentro de nosotros y no esté ligado a lugares externos, ni a condiciones o acontecimentos externos, significa que cada uno de nosotros tiene la libertad de cada día hacer surgir y crecer el Reino del interior. Por tanto no necesitamos de formas externas, ni de ritos, ni de religiones externas; necesitamos una comunidad de hermanos y hermanas en la que cada uno diga: «Yo voy a mi corazón. Día tras día desarrollo el Reino de Dios en mí para que después de la muerte del cuerpo físico pueda volver a estar conscientemente en el Reino de Dios como Ser de la luz ». En ésto está la libertad.

En este espíritu de libertad está también Vida Universal. Vida Universal significa vivir en Dios. Así es también en las manifestaciones de nuestro hermano y Redentor, Cristo. Dios nos deja la libertad. Por eso en Vida Universal hay libertad. Dios no nos obliga a tener rituales. Dios no nos obliga a tener dogmas. El quiere que seamos libres, que nos decidamos libremente. Libertad es vivir en Dios. Así que podemos decir que Vida Universal es libertad.

Si vivimos así, nos reuniremos como personas libres en el Espíritu del amor, que buscan la comunidad y que florecen en la comunidad, porque la comunidad es lo mismo que la unidad. Unidad es libertad. Libertad y unidad nos hacen fuertes en el corazón y fuertes en el amor a Dios y a nuestro prójimo.

Cristianismo originario significa comunidad, unidad. De la corriente originaria vino el Hijo y nos trajo la vida, la redención. El hijo de Dios es nuestro Redentor. Por eso le llamamos Cristo. Y como la verdadera enseñanza, la ley del amor, que nos enseñó Cristo, quien la vivió dándonos ejemplo, procede de la corriente originaria, nos llamamos cristianos originarios.

Los cristianos originarios son personas libres. Buscan la comunidad, pero no se atan a ninguna persona. Los cristianos originarios son personas que se aman cada vez más entre sí de forma altruista, es decir, sin clasificar por valores. Amor altruista significa que ni pongo por encima a mis semejantes, ni los rebajo; mi prójimo es una parte de mi vida eterna.

En una verdadera comunidad existe el bien común. Bien común significa el bien para todos. El bien común se construye sobre verdadera fraternidad y altruismo. Cada hermano lleva en el corazón la parte de su prójimo que está en él y la activa en la siguiente consciencia: En mi prójimo está Dios, en mí está Dios; somos uno en Dios. Así que todos se ocuparán de que al prójimo le vaya bien. Esto es cristianismo originario en acción. Es el bien común, el bien para todos.

Así en la Tierra como en el Cielo. Si somos consciente de ésto y cada día nos hacemos más concientes de ello, despertará la añoranza por nuestra herencia divina, por la ley eterna. La añoranza por Dios nos recuerda una y otra vez que hemos de abandonar nuestra ley del ego, nuestra ley personal, la ley, que nos va limitando, del “yo”, del “mío” y del “para mí”, en la que el prójimo no tiene espacio, no tiene lugar. Así iremos dejando el “bien-mío“ y creceremos hacia el bien común.

El bien común es también el bien para todos, del que cada uno toma parte. Cada uno aplica sus fuerzas para el bien de todos.

Ningún ser espiritual diría: “Que lo haga otro. Estoy descansando. Posiblemente otro lo haga mejor”. Cada Ser en Dios hace todo en la ley absoluta. No descansa a costa de la energía del prójimo. Según sus cualidades obra en la gran totalidad para el bien de todos.

Así en la Tierra como en el Cielo. Vida Universal significa libertad, libertad en el espíritu de Dios. Vida Universal significa: desarrolla el Reino de Dios en ti y encontrarás el camino hacia la comunidad de hermanos y hermanas, que es libre y en la que únicamente se honra a Dios. Honran a Dios dejando que diariamente Dios pueda actuar más a través suyo, a través de sus sentimientos, sensaciones, pensamientos, palabras y obras altruistas.

Si aspiramos cada día a ésto, nos encontramos cada vez más en nuestra herencia divina, en la ley absoluta que es nuestra verdadera vida, que nos hace libres, que nos hace felices, que nos une.

Extracto del libro « Las grandes enseñanzas cósmicas de Jesús de Nazaret a Sus apóstoles y discípulos que podían captarlas, con explicaciones de Gabriele. Tomo 4º ».

Este es solo un pequeño extracto de la Escuela Cósmica de Vida, la Reunión de los que Buscan a Dios que tienen lugar cada domingo a las 10:00 de la mañana en muchos Lugares de Encuentro cristiano originarios.

 

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