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Vida Universal - La Religión Interna



La fe cristiana y libre en el Espíritu de Dios

La Religión Interna es la vida en Dios que reúne a todas las personas en Su unidad y amor.

La Vida en el Espíritu de Dios nos fue y sigue siendo traída por el Espíritu de la Verdad, mediante los Diez Mandamientos de Dios y el Sermón de la Montaña de Jesús.

El Espíritu libre, Dios, no sopla en una religión externa

Dios es el espíritu libre y no tiene nada en común con una religión externa, ni con las Iglesias institucionales. Las Iglesias institucionales han creado su idea de cómo ha de ser Dios y cómo nos hemos de presentar ante El, y han impuesto sus ideas sobre Dios a sus fieles, empezando con el bautizo de los bebés. Son ideas religiosas exteriorizadas, es la imagen de Dios de las Iglesias institucionales, que no tiene nada que ver con el verdadero Dios, Único.

Para adorar sus ideas sobre Dios las religiones externas tienen sus respectivas tradiciones. En el Reino de Dios no existen ni las religiones externas ni las tradiciones. Los dignatarios eclesiásticos y muchos creyentes de la Iglesia se han quedado entumecidos con sus tradiciones.

Así, muchos no se dan ni cuenta de cuánto menospecio por el ser humano contienen las enseñanzas eclesiásticas confesionales. En ellas continúa teniendo validez lo que está escrito en el Antiguo Testamento.

Y atribuyen en muchos pasajes, por ejemplo, a Moisés, que Dios mismo hubiera exigido la pena de muerte (en aquel entonces, la lapidación), por ejemplo, para quien maldiga a sus padres, para los adúlteros, para quien se oponga al veredicto de un sacerdote, para los homosexuales y para muchos más. A Dios se le atribuyen muchos comportamientos pérfidos. A Sus enemigos primero hay que neutralizarlos y después matarlos. Y hay naturalmente también infinidad de páginas con indicaciones “divinas“ sobre los privilegios que corresponden a los sacerdotes y cómo éstos por su parte han de ocuparse de que los animales sean torturados, asesinados, descuartizados y quemados –según dicen “es ofrenda de olor grato para el Señor“ (Lev 3, 5)– de la manera más brutal posible.

Todo esto son enseñanzas de una religión externa. Una mirada en la historia muestra qué frutos nos han traído. Pensemos en las cruzadas, la persecución de herejes y judíos, la Inquisición, las quemas de brujas y muchas cosas más.

¿Y cuál es la postura de la religión externa hacia los animales, también criaturas como nosotros?

Aunque Cristo censuró expresamente cualquier manera de matar –también el matar animales– las Iglesias institucionales apoyan los mataderos, los experimentos con animales, la manipulación genética, incluso crueldades en rituales del tipo más brutal con animales.

La Religión Interna se basa en la libertad

La religión interna no tiene guías externos.

Las personas que siguen a Jesús, el Cristo, forman como comunidad la Religión Interna. Esta no tiene ritos, ni dogmas, ni sacerdotes, ni curas, ni la posibilidad de hacerse socio, por tanto tampoco hay bautizos de bebés.

La Religión Interna se basa en la libertad, y libertad significa aceptar el amor de Dios y aprender del amor de Dios para comprender al prójimo y para respetarlo como a un hijo o una hija de Dios.

Quien utiliza en su vida paso a paso las Leyes de Dios estará siguiendo la religión interna tanto si está incluído en una comunidad de la religión interna o no.

Las personas de la religión interna se reúnen en la consciencia de que Dios es amor y que Su Espíritu del amor, la paz, la misericordia y la bondad vive en cada persona, en cada animal, en cada planta, en cada piedra, sí, en cada átomo, en cada molécula, en cada gota de agua.

El cristianismo interno indica el camino hacia el interior, hacia el amor a Dios y al prójimo y enseña el camino peldaño a peldaño para que el hombre pueda salir del aletargamiento del ego, es decir, despierte al Espíritu de la verdad.

La verdadera libertad conlleva tanto la autoobservación como el respeto por el prójimo. Libertad también significa por tanto estar libre de pensar contra otros o de pensar que otros tienen que hacer las cosas por nosotros, cosas que nosotros mismos podríamos hacer. Ser libre significa orientarse a la única autoridad, a la Inteligencia DIOS, para aprender cuál es la voluntad de Dios.

Si utilizamos nuestra libertad en la voluntad de Dios, estaremos sirviendo verdaderamente a Dios y a las personas.

La verdadera fe, la fe activa, libera

La verdadera fe es la fe activa. En el obrar de forma correcta, el obrar en Dios, el obrar en comunicación con el Espíritu eterno, está la ayuda y se puede sentir que Dios existe y que Dios ayuda a todos los pecadores.

 

¿Le interesan estos temas? ¿Le gustaría participar en directo de una de estas reuniones? Encontrará más informaciones en: Reuniones de los que buscan a Dios.

 

 

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