Usted está aquí: Página inicial > Quiénes somos > Palabras de la vida

Poner orden en los pensamientos
lleva a tener una comunicación positiva
con nuestro prójimo



Gabriele, la profeta y mensajera de Dios para nuestro tiempo, aclaró este tema en la Escuela de vida cósmica, el 19.11.2000. Aquí un breve fragmento de la misma:

 ¿Cómo puedo poner orden en mis pensamientos? Sabemos que en cada instante pasan innumerables pensamientos y enormes cadenas de pensamientos por nuestra cabeza, pero algunos pensamientos nos ocupan continuamente, según el caso durante horas, durante días. Deberíamos cuestionarnos estos pensamientos.

 ¿Por qué se forman una y otra vez estos pensamientos, hora tras hora, incluso a menudo día tras día? Detrás de estos pensamientos está nuestro ego. El ego, nuestro yo inferior, quiere decirnos algo con ello. No hemos superado algo. Como nuestro sistema nervioso al pensar, pensar y pensar está en acción, nos resutlará más fácil llegar al trasfondo de nuestros pensamientos con la ayuda de la simple pregunta: «¿por qué?». ¿Por qué pienso continuamente lo mismo o cosas parecidas?

 Preguntar  por qué nos ayuda, y muy pronto –si queremos– llegaremos a darnos cuenta de que, por ejemplo, estamos ofendidos; que esperamos algo de nuestro prójimo que éste no hace; que lo odiamos o le envidiamos; o cosas parecidas. Entonces nos hemos de preguntar: ¿qué le envidio? ¿Por qué lo odio? ¿Qué quiero en realidad de él? Y descubriremos poco a poco que lo que queremos de él, no nos lo puede dar. A menudo nosotros sólo proyectamos nuestros deseos sobre nuestro prójimo, y creemos que éste tiene lo que nosotros no tenemos.

 Y  podríamos seguir preguntando: ¿Qué me trae el poseer esto o aquello? Y si tengo o poseo lo que he envidiado de mi prójimo, ¿cuánto tiempo me va a ir bien? Así nos daremos cuenta muy pronto de que lo que el mundo nos regala tan rápidamente, se lo lleva también volando, se desvanece en nuestra conciencia y nos sentimos de nuevo infelices.

 Pero queremos ser felices, felices desde el interior. Así pues deberíamos cambiar y decir: «Bien, Señor, estos pensamientos que he dirigido una y otra vez a mi prójimo, los quiero trabajar. Te pido que me ayudes a reconocer la bajeza de mi ego, a arrepentirme de corazón y a no pensar más así y a no actuar más así». Si lo purificamos, cuando de nuevo aparece algo similar, poco a poco sentiremos agradecimiento: «Gracias porque ahora me puedo reconocer. Gracias porque me puedo arrepentir y puedo purificar con la ayuda del Espíritu el ego que aún me queda».

 Si hacemos esto, se desarrolla la libertad desde nuestro interior. Nos atamos cada vez menos a nuestro prójimo con la envidia, la enemistad, el odio, los deseos y cosas parecidas. Nos alegramos de poder reconocer nuestro ego. Nos alegramos de purificarlo con Cristo. Y este estar contento trae el agradecimiento, y del agradecimiento crece la libertad. ¿Por qué? Porque desde nuestro interior pueden desarrollarse otros valores, valores internos. Y estos valores internos llevan a una comunicación positiva con nuestros semejantes. Entonces ya no estaremos solos. Podemos dar desde el interior, porque paso a paso hemos puesto orden en nuestros pensamientos.

 

--------------------------------------------------------------------------------------------------

Este es un pequeño extracto de la Escuela Cósmica de Vida, la Reunión de los que buscan a Dios, que tiene lugar todos los domingos a las 10:00 h. en muchos Lugares de Encuentro Cristiano Originario.

 ¿Le interesan estos temas? ¿Le gustaría participar en directo de una de estas reuniones? Encontrará más informaciones en: Reuniones de los que buscan a Dios.

volver al índice de temas

 

© 2007 Universelles Leben e.V. • E-Mail: info@universelles-leben.orgImpressum