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¿Los helicóteros actúan contra personas o animales? ¿Dónde
se ocultan los instigadores? |
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Otro escándalo:
Uno de estos vuelos de helicóptero cuesta a los contribuyentes de los
municipios varios miles de Euros –y se lleva a cabo a pesar de que las
arcas municipales están vacías.
Esta forma de
actuar no recuerda Supuestamente se
querían contabilizar jabalíes en las propiedades de los agricultores
de la granja Gut Greußenheim. Así había sido anunciado por el lobby
de los cazadores a través de su portavoz, el periódico alemán
provincial Main Post, el 29 de diciembre de 2005. El jefe de policía
del Presidio de Policía de la Baja Franconia, Gerold Mahlmeister,
durante una llamada telefónica declaró que había ordenado el vuelo
por solicitud del Gobierno Provincial de Würzburg. El hecho de que el
abogado de los agricultores ya había hecho presente por escrito a la
policía la ilegalidad de un proceder tal, fue ignorado. Del mismo modo
aún no ha sido dado a conocer el nombre del piloto del helicóptero,
contra el que de todas formas se va a presentar una denuncia. En el
Gobierno Provincial de Würzburg tampoco se quiso decir quién había
solicitado esta acción de terror psicológico. Oswald Rumpel no quiso
dar ninguna información y se remitió a su superior, el director
gubernamental Kraus, quien podría dar informaciones en las próximas
semanas a su regreso de las vacaciones. En la noche
precedente al vuelo del helicóptero, en el distrito vecino, también en
dirección a Hettstadt, se observo un incremento de acciones con muchos
disparos. Al parecer se sabía del vuelo previsto y algunas personas se
estaban ocupando de que en lo posible muchos animales huyesen de quienes
matan por placer hacia el área de los agricultores de la granja Gut
Greußenheim, para que allí pudieran ser contabilizados con la cámara
desde el helicóptero. En el aire: el cazador por hobby, el comisario superior de policía Albert Popp. Desde tierra: el cazador Norbert Gram. La dudosa acción se volvió cada vez más extraña: ¿Por qué el señor Gram llevaba de forma visible en su coche un cartel con el que ofendía las creencias de los habitantes de la granja Gut Greußenheim, que son cristianos originarios? ¿Por qué estuvo durante tanto tiempo observando desde la parte sur las casas de los cristianos originarios que viven allí, mientras que el helicóptero se acercaba volando desde el norte? ¿Eran en verdad los animales, o eran acaso las personas que allí viven el verdadero objetivo? ¿Qué quería el helicóptero? ¿Cómo se podría
explicar el sorprendente hecho de por qué el helicóptero sobrevolase
tan rápidamente los bosques, plantaciones frutales y campos, que como
es conocido son los lugares en los que viven los animales silvestres? ¿Por
qué, por el contrario, el helicóptero permaneció durante tanto tiempo
sobre las casas de la granja? En ellas se sabe que no viven los jabalíes,
que supuestamente se querían contabilizar, sino personas, cristianos
originarios. ¿Para qué se ha aliado la hermandad de masacrardores de
animales con los combatientes religiosos fanáticos? Una persona que observó todo esto dijo: «Un helicóptero de la policía sobre las casas de la granja es un intento de intimidación, una clara amenaza, bajo el lema: ya os vamos a coger». Otro testigo presencial opinaba: «Es como en una cacería de personas. Cazar animales, perseguir a personas... ¿A dónde va ir a parar esto?» Uno siente muy presente la frase de Leo Tolstoi: «Del asesinato de animales al asesinato de personas solo hay un paso». ¿Qué quiso decir Tolstoi con esto? ¿Qué
papel juega el jefe del gobierno provincial de Würzburg, Waldemar Zorn se
hizo tristemente famoso, granjeándose una fama en toda Alemania como
combatiente contra las personas que tienen una fe distinta a la de las
Iglesias confesionales. En su «Lista negra de personas que hay que
combatir» se encontraban los cristianos originarios en Vida Universal,
algunos de los cuales habían comprado en su municipio terrenos para
construir casas y vivir en ellas con sus familias. Zorn organizó
reuniones instigadoras contra aquellos íntegros ciudadanos, invitó a
inquisidores profesionales que mienten por sistema, y facilitó un
ambiente fascistoide en estas reuniones, de forma que en ellas se
pronunciaban abiertamente insultos y amenazas contra los cristianos
originarios presentes en ellas, pronuniciándose frases como: «¡Deberíais
ser ahorcados!» y «¡Heil Hitler!» Hay muchos datos que hablan a favor de que detrás de estas supuestas necesidades de caza haya otros instigadores que utilizan el grupo de intereses de los cazadores para sus propios fines: por una parte, están los ataques del jefe del Gobierno Provincial Waldemar Zorn y del cazador que caza lindando la ilegalidad, el señor Gram, y que procede de la localidad de Hettstadt, y que al parecer están motivados en el sentido confesional. Por otra parte interviene en todo esto también el funcionario local de caza, el Dr. Lehmann-Tolkmit, a quien se le achacan conexiones con círculos influyentes del gobierno, debido a sus pasadas actividades como director gerente de la empresa Noell, que quebró y fue subastada, y que en sus discursos públicos y en sus declaraciones por escrito pronunciaba interminables discursos contra la fe de los cristianos originarios. A ello se le añade la cooperación, disimulada con mucho esfuerzo, de los que matan por placer, de los periodistas amigos de la caza y de las instancias calumniadoras de la Iglesia, que tiene lugar también en la actualidad. Y apenas parece probable que el mero brazo de los cazadores tenga tanto alcance como para cubrir las espaldas al cazador Gram en sus acciones agresivas contra ciudadanos que viven en paz. No hace mucho, en un caso de caza furtiva perpetrado desde el coto de Norbert Gram, que se encuentra frente al terreno de los agricultores de Gut Greußenheim, desapareció una vez más no sólo el jabalí robado, aunque el hecho fue denunciado a la policía, sino que tampoco ha vuelto a saberse nada más de este caso. Algo muy diferente sucedió con un caso parecido de caza furtiva en el distrito de Spessart. En este segundo caso los perjudicados no eran cristianos originarios. La policía y la fiscalía del Estado llevaron a cabo amplias investigaciones. Tal vez el señor Gram sea protegido por sus compañeros de caza ante las autoridades, pero en este caso son otras fuerzas las que están en juego. Fuerzas que se están limitando a observar cómo se llevan a cabo acciones de sabotaje, amenazas de muerte, meter miedo con disparos y vigilar a las personas desde el aire, desde puestos de vigilancia de varios metros de altura o desde el coche, como en el caso del señor Gram. A estos círculos no les importa que en esas acciones a menudo se lleven armas de gran calibre, telescopios de alta precisión, que alcanzan a mirar hasta en las dependencias interiores de las casas de los vecinos de Gut Greußenheim. Esto, por cierto, tampoco importa a las instancias correspondientes del Gobierno Provincial de Würzburg, ni a los grupos que aún existen en Hettstadt desde tiempos del señor Zorn, a cuya cabeza se encuentra el alcalde de nombre Götz. Cazadores
matan animales silvestres, animales domésticos Que «quienes matan por placer» (sinónimo de cazadore) en Alemania cada año no sólo matan más de 5 millones de animales silvestres y 300.000 gatos domésticos y entre 30.000 y 40.000 perros, sino que tan sólo en el año 2004 por lo menos murieron 40 personas a manos de los cazadores y bajo armas de caza. Esto tiene también cabida en el concepto confesional que está a favor de la caza y que desde siempre ha amenazado a personas y se orienta por las declaraciones dogmáticas de la Iglesia católica: «La Iglesia en base a su constitución divina tiene la obligación de cuidar de la manera más concienzuda, sin daño y en su totalidad, el bien de la fe divina y de velar cons-tantemente con mucho cuidado por la salvación de las almas. Por eso ha de alejar y erradicar con extremo cuidado todo lo que esté contra la fe o lo que de algún modo pudiera dañar la salvación del alma». Esto se puede leer en la pág. 256 de la edición alemana de «La fe de la Iglesia en los documentos de la anunciación de la enseñanza» de los autores Neuner-Roos. Según la enciclopedia alemana Duden «erradicar» significa: extraer de forma radical. Y Martín Lutero dio la orden de acallar a todos los que tuvieran otras creencias diciendo: «Si no quiere, que las autoridades entreguen a tal muchacho al maestro correcto, el maesto Hans” (con esto se refería al verdugo). La
sucia política del Gobierno Provincial de Würzburg: Si son ciertas las afirmaciones de los funcionarios, el punto de partida del último ataque es la Administración del Gobierno Provincial de Würzburg, con Waldemar Zorn a la cabeza. Zorn siempre se vio a sí mismo como garante de la conservación de los intereses de la institución católica, y con ello también de sus órdenes destructivas. Aún cuando un funcionario administrativo cualquiera tenga un parecer diferente, en la Administración del Gobierno Provincial de Würzburg siempre se impondrá esta sucia política con tendencias fascistoides y que en el pasado practicó de forma desvergonzada el muy fiel a la iglesia, el señor Zorn. Por eso, los agricultores de la granja Gut Greußenheim, presentarán ahora oficialmente la solicitud de pasar a las dependencias de la administración de otro distrito, mientras en la administración de Würzbug impere tal estado de cosas. Lo mismo vale también para la jefatura de policía de Würzburg, mientras el cazador y comisario superior de policía, el señor Popp sea el que lleva allí la voz cantante. Bajo
la guerra contra quienes se han salido de la Iglesia, Especialmente penoso es que bajo la guerra contra quienes se han salido de la Iglesia de nuevo tengan que sufrir los más débiles de nuestra sociedad, los animales, al ser utilizados como pretexto para otras metas ilegales. No sólo los habitantes de la granja Gut Greußenheim y muchos miles de sus amigos en todo el mundo están ayudando a los animales, sino que el apoyo ha llegado de cientos de organizaciones protectoras de animales de todo el mundo. También los medios de comunicación en otros países están informando sobre las actuaciones del Gobierno Provincial de Würzburg. Seguiremos informando a todos nuestros amigos del desarrollo de estas acciones y agradecemos a todos también por su apoyo en el futuro.
Si quieres ayudarnos, esribe tu protesta a: La Administración Local de Caza del Gobierno Provincial de Würzburg: Landratsamt Würzburg - Untere Jagdbehörde – Herr Oswald Rumpel, Postfach, 97067 Würzburg, Alemania (O.Rumpel@lra-wue.bayern.de), así como al Gobierno Provincial de Würzburg: Landratsamt Würzburg – Herr Landrat Waldemar Zorn, Postfach, 97067 Würzburg (poststelle@lra-wue.bayern.de), y al Gobierno de la Baja Franconia: Regierung Unterfranken – Betriff: Ruhen der Jagd, Peterplatz 9, 97070 Würzburg (poststelle@reg-ufr.bayern.de). En esta misma dirección puedes además apoyar nuestra solicitud de cese de caza en los terrenos de la granja «Gut Greußenheim». Fecha del artículo: 12.01.2006
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