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Todos
ellos también son Bruno
Bruno
Ha sido
ajusticiado
¿Quién
será el próximo?
Apenas se ha desvanecido la indignación
por el «linchamiento» del oso Bruno (como lo califica el
ministro italiano del medioambiente, Tecorario Scanio),
se dan a conocer otros detalles sobre su «asesinato»
(como se califica en los registros de los libros de
huéspedes de los lugares de vacaciones de Babiera), así
como otros planes de ajusticiamiento del gobierno
regional bávaro bajo la dirección de Schnappauf,
ministro del gobierno bávaro de Stoiber.
La revista «Focus» describe en su número
27/2006, cómo un miembro de la administración pública de
Miesbach, con la colaboración de un comisario superior
de policía de la Oberland bávara y un funcionario del
mismo distrito, tan sólo 4 horas después de que el
ministro de medioambiente Schnappauf sentenciara la pena
de muerte para el oso que merodeaba completamente
pacífico por allí, llevaron la sentencia a término. El
periódico alemán «Süddeutsche Zeitung», del 14.7.2006,
opina sarcásticamente al respecto: «Sólo un oso
muerto es un oso alemán». Alude con ello a la
negativa del ministro Schnapphauf de devolver a los
italianos el oso procedente de Italia. El periódico
alemán «Süddeutsche Zeitung» escribía además: «Al
contrario que sus coterráneos, las personas italianas,
en el caso de los osos es suficiente con cruzar la
frontera y dejárse matar, para conseguir la ciudadanía».
Lo que al principio suena a chiste, tiene por el
contrario un sabor amargo. En los titulares del
periódico alemán «Berliner Umschau» del 16.7.2006
podemos leer: «La familia de Bruno en el punto de
mira. Políticos bávaros ansiosos por derribar el
siguiente oso» y bajo una imagen de Bruno se
lee: «al parecer la furia por disparar de las
autoridades bávaras no conoce fin. Como comunica la
organización protectora de animales Pro Wildlife,
amenaza también por lo visto la muerte a la madre de
Bruno, Jurka, así como a sus otros cachorros. Los mismos
expertos responsables de la muerte del oso Bruno (JJ1),
planifican la matanza de su madre, según informa dicha
organización».
«Caza es un eufemismo cobarde que se
asigna al asesinar de modo especialmente cobarde a
criaturas indefensas. La caza es una especie de
enfermedad mental».
Teodor Heuss (1884-1963),
primer presidente de la República Federal de Alemania
«De asesinar animales a asesinar hombres
sólo hay un paso».
León Tolstoi (1828 – 1910),
poeta ruso
Muchos ciudadanos se han
dado cuenta
de que Bruno es sólo la
punta del iceberg.
Un grupo de defensores y protectores de
los animales colocan regularmente un stand informativo
ante la cancillería de Munich, que es de donde salió la
orden de matar a Bruno. Este stand es en recuerdo de él
y de los miles de millones de víctimas animales que
anualmente hay en Alemania debido a la caza.
La iniciativa de estos protectores de
animales ha provocado de momento una vivaz reacción en
la prensa y en la población:
Dicho por una transeúnte: «En
realidad las Iglesias son las culpables. Dicen que los
animales no tienen alma ni sentimientos. Con Bruno ha
vuelto a salir a relucir. Y este no será el último
caso».
Los hechos que tan sólo en Alemania cada
año caen como víctimas de los instrumentos de muerte de
los cazadores 5 millones de animales silvestres, de
4.000 a 6.000 perros y aprox. 40.000 gatos, así como 40
personas. Y todo esto justificado con la gran mentira
que difunden los cazadores de que sin la caza la
población de animales aumentaría desproporcionalmente.
El caso es lo contrario: en zonas libres de caza el
número de animales silvestres se mantiene dentro de una
medida natural.
La víctima mortal Bruno nos recuerda
también el sufrimiento y la tortura de todos estos
animales. Y no nos olvidemos de los millones de animales
en los establos (que son como carceles) y mataderos, y
los millones de animales en los laboratorios de
experimentación. ¡Su sufrimiento y tortura deben acabar!
Más información sobre el tema
de la caza
aquí.
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